En la naturaleza se nos proveen todos los grupos de nutrientes que necesitamos. Entre ellos encontramos los carbohidratos, las grasas, proteínas, vitaminas, minerales y otros elementos. La naturaleza también nos suple de agua, oxígeno, luz solar y muchos pigmentos que se encuentran en las frutas y verduras. Estos son la fuente principal d antioxidante, cuya función es combatir los radicales libres, que provocan enfermedades y aceleran el proceso de envejecimien- to.
Cada uno de esos temas tiene que ser estudiado individualmente, comenzaremos primero con las grasas y los aceites. Es en esta área donde existe la mayor confusión en el mundo de la nutrición. Es un tópico poco estudiado por la mayoría, sin embargo es un tema muy popular. El pensamiento prevalente es que las grasas son peligrosas que causan muchos daños. Nuestras decisiones están basadas en el miedo y no en el conocimiento.
Los productos bajo en grasa y sin grasa o colesterol se ha convertido en un gran negocio. Las grasas saturadas han sido acusadas de causar todo el malestar y enfermedades. De tal manera que tratamos de evitarlas lo más que podamos. Todas las grasas disponibles en el mercado y los restaurantes son grasas refinadas provenientes de los aceites vegetales y de las grasas hidrogenadas, que causan mayor daño.
El proceso de hidrogenación produce los ácidos grasos trans. Estos son tan dañinos, que desde diciembre del 2006, algunos estados, como el de Nueva York, los han declarados ilegales. De todos los aceites disponibles la única excepción es el aceite de oliva extra virgen, que es la única fuente saludable de aceite que encontramos en los supermercados, pero aun aquí hay engaño y el aceite de oliva refinado tiene poco valor nutritivo. Además, el aceite de oliva no es el aceite ideal para cocinar. Dedicaremos más adelante un artículo exclusivo al aceite de oliva.
Amigo lector, créame, nos han mentido y engañado. Yo espero que por medio de las informaciones que les ofrezco ayudar a tomar decisiones más correctas y que mejoren su salud, en un área donde hay mucha confusión y ambivalencia. Es de crucial importancia que usted aprenda a tomar decisiones correctas en esta parte de su nutrición. Es tiempo de que abandonemos la actitud negligente en al tomar decisiones en lo que respeta al uso de grasas y aceites y así eliminar la fuente más peligrosa de deterioro en su salud. Sin embargo las grasas desempeñan funciones vitales en nuestro cuerpo, El evitar completamente las grasas no es la solución. Vamos a informarnos, para poder tomar hacer una correcta selección en el camino para obtener un excelente estado nutricional.
Veremos la correlación entre el comienzo de enfermedades degenerativas y la introducción de los aceites vegetales refinados y su acompañante proceso de hidrogenación. Tan pronto los aceites vegetales se comercializaron, comenzó el proceso de hidrogenación para solidificarlos y así aumentar sus diversas aplicaciones.
Estoy plenamente consciente de que por muchos años nos han ofrecido informaciones engañosas. No espero con este artículo cambiar radicalmente su creencia en este tema. Sin embargo, le garantizo, que si usted se decide a implementar algunas de las ideas compartidas, obtendrá muchos beneficios y cambios positivos en su salud. Para Aquellos que están dispuestos éste es sólo el comienzo, hay mucha más informaciones en otros artículos. Es todo un proceso. Pero el esfuerzo valdrá la pena.
Hay varias formas de clasificar las grasas: 1.Saturadas e insaturadas. 2. Grasas animales y vegetales. 3. Grasas naturales y sintéticas. 4. Aceites vírgenes, prensados al frío y aceites refinados. 5. Aceites esenciales y no esenciales. 6. Buenas y malas grasas.
También las grasas y los aceites se pueden agrupa en familias, teniendo cada familia varios miembros.A. Grasas Saturadas. B. Aceites insaturados. C. Esenciales y no esenciales. D. Grasas naturales y procesadas y por ultimo E. Los aceites hidrogenados, generadores de los ácidos grasos trans.
Entre las grasas saturadas tenemos de origen animal: manteca de cerdo, mantequilla, el cebo de la vaca o carnero, la grasa del pollo, etc. Y de origen vegetal tenemos las grasas tropicales como la del coco y la palma. También se pueden clasificar en grasas saturadas de cadena corta, mediana y larga.
Las grasas insaturadas se clasifican en Monoinsaturadas, siendo el aceite de oliva su principal representante. Y las poliinsaturdas. Estas a su vez se subdividen en dos familias, el Omega-6 al cual pertenece el ácido linoleico con dos niveles de instauración y la familia Omega-3, con el ácido linolénico como su principal representante. Estas dos últimas se les llaman esenciales, porque el cuerpo humano no lo puede sintetizar y de forma obligatoria tiene que obtenerlos de las comidas. Las grasas saturadas de cadenas largas y las monoisaturadas el cuerpo tiene la capacidad de sintetizarlas, no por ello, son menos importantes.
Para complicar más el panorama tenemos otros ácidos grasos en la línea de los omega-6 y omega-3, que contienen cadenas insaturadas más largas, y que no son estrictamente esenciales porque el cuerpo los puede sintetizar, pero para esto se necesitan condiciones óptimas que no existen hoy, y los mismo se han convertido en esenciales, en otras palabras, necesario obtenerlos en la dieta o como suplemento, entre ellos tenemos de la familia Omega-3 el DHA y EPA que tienen el pescado como fuente principal, estos han sido altamente promovidos por la industria de la salud.
Como se define una molécula de ácido graso?
Una molécula de ácido graso está formada por una cadena de carbono: de 4 a 24 carbonos; cada carbono se une a dos moléculas de hidrógeno y al final intervine una molécula de oxigeno.
Una molécula es saturada cuando todos los espacios están ocupados por moléculas de hidrógeno. Una cadena corta de ácido graso contiene de 4 a 6 carbonos; una de cadena mediana de 8 a 12 carbonos y una de cadena larga de 14 24.
Una molécula de ácido graso es insaturada cuando un carbono crea un doble enlace consigo mismo.
Hay varios tipos de moléculas insaturadas:
La primera es la monoinsaturada, que contiene un doble enlace. Su principal representante es el acido oleico, también se le llama omega-9. Este es el ácido graso más abundante en la naturaleza. El aceite de oliva contiene un alto porcentaje de ácido oleico. Este se encuentra presente en todos los aceites vegetales y las grasas animales. Se están utilizando procesos de ingeniería genética para convertir ciertos aceites en un alto contenido de ácido oleico, tal como la canola y el aceite de girasol.
Los ácidos grasos poliinsaturados contienen 2 o 3 lugares de instauración. Formando dos familias de ácidos grasos con características diferentes. Estos dos grupos son los llamados ácidos grasos esenciales, porque el cuerpo humano carece del proceso enzimático para hacerlos, y tenemos que buscarlos en las comidas y consumirlos diariamente.
El ácido graso con dos dobles enlaces se le conoce como ácido linoleico o el Omega-6. Este ácido graso es abundante en la naturaleza. Se encuentra en todos los granos, frijoles, semillas y nueces y también en las grasas animales. En la dieta moderna se consume bastante omega-6 y muchas personas ingieren cantidad excesiva del mismo.
Desafortunadamente, como veremos más tarde, consumimos demasiado aceites refinados con un alto contenido de ácidos grasos Omega-6, y de un elemento esencial pasa a ser una toxina para el cuerpo humano. Estos elementos tóxicos producen radicales libres, que promueven la producción de cáncer y muchas otras enfermedades.
Casi todos los aceites refinados contienen Omega-6. El aceite de oliva, maní, ajonjolí y el canola contienen alta cantidad de Omega-9
Y el aceite de Soya y de nuevo el de canola contienen Omega-3, los que los hace más peligroso aún.
Los aceites insaturados son muy sensitivos al calor, el oxígeno y la luz. Por lo que nunca se deben consumir refinados. Se oxidan con extrema facilidad, produciendo gran cantidad de radicales libres, responsables de todos los problemas y enfermedades que nos afectan modernamente.
No se debe cocinar con aceite vegetales insaturados. Por eso el aceite de oliva virgen no es su mejor elección. Las grasas insaturadas se deben consumir en su estado natural por ejemplo el aguacate, la chía y otras nueces y semillas. Si utilizamos aceites vegetales, deben estar prensados al frío y se deben consumir crudo y fresco, mezclados con las ensaladas o añadirlos a los alimentos una vez estos han sido cocidos.
En la medida que aumentamos el consumo de aceites vegetales finados, aumentamos la necesidad de los ácidos grasos esenciales en la dieta. Esto explica la existencias de enfermedades debido a carencia de ácidos grasos esenciales presentándose más y más temprano en las personas, tales como el cáncer, la enfermedad del corazón, diabetes, autismo, enfermedades de la piel y de la vista y muchas otras enfermedades crónicas afectando la humanidad de hoy.
El ácido graso con tres dobles enlaces en la cadena de carbono es el ácido alfa linolénico o el famoso Omega-3. Es muy importante conocer que productos lo contienen. Nuestra dieta moderna casi completamente carece de él. Y la gran mayoría de nosotros anda deficiente. La deficiencia de Omega-3 es responsable de muchos importantes síntomas y diagnósticos, tales como problemas con el corazón, el cabello y la piel se afectan, al igual que el cerebro con los muchos problemas de comportamiento.
Encontramos gran cantidad de Omega-3 en las semillas de la chía, la linaza, la camelina o linaza silvestre, esta planta proviene de la Siberia; la soya, la semilla de calabaza, La semilla de la fruta peruana Sacha Inca. Otras semillas, nueces y verduras contienen cantidades más pequeñas.
Existen otros ácidos grasos insaturados que contienen de cuatro a seis dobles enlaces en su cadena de carbono. Entre ellos están los Omega-3 que se encuentran en abundancia en los pescados de agua fría y profunda y los huevos orgánicos y la grasa de algunos animales silvestres. Se les conoce con el nombre de aceite de pescado. En este grupo de omega 3 esta el DHA, de prima importancia para el buen funcionamiento cerebral y el EPA, vital en el tejido cardiaco y actúa como la base para formar el sistema de prostaglandinas antiinflamatorias de tipo 3.
Entre los Omega 6 tenemos el ácido araquidónico, muy importante para el desarrollo del cerebro y una buena visión. Los huevos y las carnes son la fuente más abundante del mismo. El acido araquidóni- co es importante, pero debo advertirles que un exceso en el mismo favorece los procesos inflamatorios.
También necesitamos el ácido gamma linolénico (GLA), que es de la familia Omega-6. De éste proviene la prostaglandina antiinflamatoria de tipo 1.
Cuando somos jóvenes y saludables el cuerpo humano tiene la capacidad de sintetizarlos; pero las personas mayores o enfermas pierden esa capacidad y entonces estos ácidos grasos se convierten en esenciales y tenemos que obtenerlos en la dieta o en forma de suplemento.
Carencia en los ácidos Omega-3 y Omega-6 van a producir problemas clásicos como infarto cardíaco, daño hepático, cambio en el funcionamiento de la vista y el cerebro, como la demencia, Alzheimer, la ansiedad hiperactividad y autismo.
Yo espero que con lo escrito hasta ahora se haya aclarado en su mente la gran confusión que existe. Los aceites vegetales son esenciales para la vida, pero una vez que ellos se refinan se convierten en una sustancia tóxica y muy peligrosa. Esto es particularmente cierto cuando los mismos se mezclan con los carbohidratos refinados, tales como la harina blanca, el azúcar refinada, el jarabe de maíz o fructosa refinada.
La gran confusión en el campo de la nutrición que existe hoy es el resultado de intereses económicos. Las grasas saturadas se encuentran en abundancia en los productos naturales, no son esenciales porque nuestro cuerpo tiene los mecanismos para producirlas eficientemente, particularmente cuando consumimos gran cantidad de carbohidratos refinados, eso no significa que ellas no sean importante para un óptimo funcionamiento, ellos forman parte de la estructura de la membrana celular, aíslan y protegen los diferentes órganos en el cuerpo, y representan la mejor fuerte de reserva energética.
El aceite de coco, formado de ácidos grasos saturados casi en su totalidad, es particularmente único en su composición, pues proveen una alta cantidad de ácidos grasos de cadena mediana, los cuales se metabolizan de forma totalmente diferente a los demás ácidos grasos. Más información sobre el aceite de coco será provista en otros artículos.
Los ácidos grasos trans tienen una estructura química muy similar a los ácidos saturados. Pero ellos no tienen ninguna función en el cuerpo y crean las condiciones para un permanente estado tóxico.
Los ácidos grasos trans son responsables por toda la publicidad negativa que se ha atribuido a los ácidos grasos saturados. Por eso les dije al principio que este problema no será resuelto por el miedo o la intimidación si no adquiriendo conocimiento y actuar de acuerdo al mismo.
Cuando escuchamos el término “ácidos grasos saturados” inmediatamente pensamos en grasas animales, tales como la manteca de cerdo, de pollo o vaca y productos lácteos. Sin embargo, el aceite de coco y el de palma son saturados y pertenecen al mundo vegetal.
Recuerden que las enfermedades crónicas prácticamente no se conocían hasta que se inventó el refinamiento de los aceites vegetales. Entonces la gente moría de infecciones, desnutrición, guerra y accidentes. Los que superaban esas dificultades vivían una vida larga y saludable.
Hoy yo no recomiendo el uso de grasas animales, sencillamente los animales no se crían de forma apropiada y la composición de su grasa ha cambiado. La única excepción es la mantequilla orgánica y si obtiene una mantequilla que no haya sido pasteurizada, mejor.
Pero vuelvo y le repito que la mejor alternativa es el aceite de coco.
El aceite de coco, casi enteramente saturado, es resistente al calor, a la luz y al oxígeno, por lo que es resistente a la oxidación y la producción de radicales libres. El aceite de coco contiene lo ácidos grasos de cadena mediana, que se digieren con mayor eficiencia, gozan de mejor absorción y metabolismo, en vez de almacenarse en forma de grasa se transforman en fuente rápida de energía. Estos ácidos grasos son utilizados por el cuerpo de forma diferente, y es la única grasa que le hace perder peso.
Los ácidos grasos de cadena mediana activan el metabolismo. Por tanto si tiene sobrepeso, elimine los carbohidratos refinados, los aceites refinados y las grasas hidrogenadas, y consuma aceite de coco.
Los ácidos grasos de cadena mediana activan la tiroides, los ovarios y los testículos, por lo que son altamente beneficiosos. También actúan en el cuerpo como un antibiótico natural sin efecto tóxico colateral. Regulan los carbohidratos y la insulina. Pero lo más importante es que no producen inflamación ni radical libre, ayudándonos así a combatir muchas enfermedades, influyendo en evitar el envejecimiento prematuro.
Recordemos las palabras de Hipócrates: “Que la comida sea tu medicina y tu medicina, tu comida”.
Vivamos plenamente.
Referencias:
Know your Fats, by Mary G. Enig, PhD
Eat fat, lose fat, by Mary Enig, PhD and Sally Fallon
Fats that Heal, by Udo Erasmus
The Healing Miracle of Coconut Oil, by Bruce Fife
Virgin Coconut Oil, by Brian and Marianita Jader Shilhavy